DANDO POCO, RECIBIENDO MUCHO

 

9Y se levantó Ana después que hubo comido y bebido en Silo; y mientras el sacerdote Elí estaba sentado en una silla junto a un pilar del templo de Jehová, 10ella con amargura de alma oró a Jehová, y lloró abundantemente. 11E hizo voto, diciendo: Jehová de los ejércitos, si te dignares mirar a la aflicción de tu sierva, y te acordares de mí, y no te olvidares de tu sierva, sino que dieres a tu sierva un hijo varón, yo lo dedicaré a Jehová todos los días de su vida, y no pasará navaja sobre su cabeza. 1 Samuel 1:9-11 (RVR60)

 

1. CUMPLE LO QUE PROMETES

Que vale más, una casa o un hijo?

Que es más importante, tu trabajo o tu hijo?

Que es mejor, la riqueza o un hijo?

 

Si tú tienes hijos, lo cambiarias por algo material?

Le pedirías un hijo a Dios y se lo darías a alguien?

Le pedirías una casa a Dios con tanto trabajo y desvelo y cuando te la concede, dices pastor a aquí traigo mi casa para que usted le de uso, porque yo sé que Dios me dará más. ! Claro que no diría usted eso! Porque usted no daría algo que le costó muchos años de trabajo. Y si usted y yo no damos una casa, menos daríamos un hijo.

Pero para eso está el salón de la Fe de hebreos 11 para decir como gente ordinaria hizo cosas extraordinarias por medio de la Fe.

Y entre ellas esta uno que abrió el mar; otro de derribo murallas; otro que derribo gigantes, otros que paro el sol y la luna; otro que hizo descender fuego del cielo. Pero también una mujer que dio a su hijo, por el cual tantos años pidió.

 

.4Cuando a Dios haces promesa, no tardes en cumplirla; porque él no se complace en los insensatos. Cumple lo que prometes. 5Mejor es que no prometas, y no que prometas y no cumplas. Eclesiastés 5:4-5 (RVR60)

 

Generalmente las promesas se hacen cuando al ser humano ya no le quedan salidas, es decir el camino se terminó y lo único que nos queda es pedir a Dios y hacer una promesa con tal de que Dios haga la obra o el milagro.

Pero nos damos cuenta de que en la Biblia las promesas son condicionadas: es decir tú haces algo y Dios hace algo. Tu das algo y Dios da algo. Tú caminas y Dios camina, tú prometes y cumples y Dios hace y cumple.

 

-Ana anhelaba tener un hijo y fue lo que le pidió a Dios, pero Dios no se lo dio hasta que ella se comprometió, es decir hizo una promesa:

-Cuantas de las que están aquí han hecho promesas a Dios? Levante la mano!

-Cuantas de ustedes las han cumplido? No me digan!

 

-Cuantas de ustedes sienten que Dios no las escucha? No será porque Dios no ve en ti compromiso? No será porque Dios no ve en ti la actitud de cumplir lo prometido, cuando  te conteste tu oración o petición?